Tengo un problema. Creo que no me gusta lo que estoy
pensando. Problamente, no me gusta lo que estoy haciendo, pues siento que hay
muchas cosas que no encajan. Siento un pesar al interior de mi cabeza, y no se
puede salir de ninguna forma. .No es falta de sueño, no es estrés, ni odio. Es
algo raro, que no me deja concentrarme en lo que me gusta.
Es molesto, por ejemplo, que esto además se acompañe de una
agudización de los sentidos. Veo más luz, siento más frío, siento más sabores y
más aromas. Es molesto y aumenta la sensación hacia un lado extraño, que hace
relación a lo putrefacto, brillante e intenso. Vamos, que estoy acostumbrada a
pensar rápido y a tener momentos en la vida en que todo funciona más lento, y
esto tiene un poco de ambas sensaciones.
En esos periodos de locura tiroidal no puedo ni moverme, no
responde ni mi mente. Estoy segura que le pasa a cualquiera, pero mi mente es o
suficientemente veloz como para no volverme loca en esos momentos. Ahora, la
experiencia es de otro tipo de sensación.
No pienso revisar en estos momentos lo que recién escribí. en cierto modo me siento vulnerable al entorno, esa típica sensación de quiebre de huevo o burbuja. Por ahí alguien habló de la teoría de los tres cerebros, probablemente esté pasando algo que alguno de ellos ya captó. Soy tan pava, quizás qué esté pasando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comenta