miércoles, 14 de enero de 2009

Anima


Transcurría el tiempo como si fuera una intensa hemorragia, como si la acidez del geistairk impregnase todas las paredes de la habitación, e hiciera que todo se volviera aún mas amargo. No, no es la palabra indicada, más bien, agridulce. Porque después de todo, la hemoglobina resultaba agradable para los labios.

Al menos esa era la sensación aunque no hubiese ni alma, ni sangre chorreando, ya que desde un tiempo hasta ahora, y aunque todo fluyera por dentro, la sangre se hacía presente, su olor se sentia por todas partes a cada respiro que daba.
Esto ha pasado desde que tengo noción. Y detesto tenerla en días como estos.

La vez en que todo empeoró, fue cuando decidí ir a buscar un airk para alimentar un poco de instinto. Llevaba un poco de vodka bajo el abrigo, y caminando bajo los neones de la autopista no faltan los errantes en busca de un humano descuidado. Al haberle quebrado los brazos al primer airk que ví no es un delito, es mas, la milicia humana siempre ha intentado destruirnos, pero desde hace 9 años que se realizó una especie de "pacto"... y listo, ya vivimos tranquilos y damos muerte a quien lo pida.
Sus gritos de dolor fueron lo mejor, y las caras humanas de miedo y ganas de vivir no dejaron de llamarme la atención: sus vidas, tan frágiles y lineales, se me presentaron de inmediato en mi mente. Creo que la mejor desición que pude haber tomado fue haberles quitado todo aquello. Así contribuirán a propósitos muy superiores comparados a sus "proyectos de vida".

Y qué tan si no fuera así? paf! mi existencia igual se iría a neutro, todo y todos también; las miles de realidades pensadas podrían ser ciertas, las ecuaciones por fin tendrían sentido, paradógico pero sentido al fin y al cabo, sentido!

1 comentario:

  1. Wauuuuu... si este escrito es tuyo, tienes un gran talento. Me fascina la oscura poética que recorre el pequeño relato... Muy bueno, me seguiré pasando por aquí...!!!

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