miércoles, 17 de junio de 2009

Nunca tuve tus matemáticas


Querido “YaTuSabes” Fierro, porfesor de matemáticas adicto a interpretar la materia. Aún recuerdo con cariño aquellas clases de programación lineal y de ecuaciones extrañas. “Cálculo I” en el primer semestre de cuarto medio. “Da igual, lo que necesitas es ser un alumno integral”.

Muchos lo amaron; pocos (Vika) lo odiaron.

Gracias a él muchos de mis compañeros eligieron carreras con números. Gracias a él llegué a pensar que en algún instante del verano de mis dieciocho iba a elegir estudiar una carrera de números que me llevase a tener mucho dinero.

Sin embargo, Vika siempre estaba a mi derecha para manifestar todos los miércoles que el odio que sentía hacia el profesor no era por su amor enfermizo a los números. Había algo más, algo no le cuadraba.

Abril y se acercaba la temida PSU. Mayo y ya todos teníamos preU. Junio, julio… agosto con estrés. Septiembre, octubre.. y llegamos al punto crítico. Tensodox, agüitas del carmen y paracetamol. Matemática no entraba fácilmente con la interpretación.

Noviembre, diciembre…

Periodismo. Ahora creo que sí.

“Epistelocología”.

Por ejemplo, si un médico hacer mal un diagnostico el enfermo puede morir. Pero si un profesor interpreta mal un contenido de su materia, quizás los estudiantes ni siguieran se den cuenta.

Ok, quizás ésa es la realidad de él. Pero los resultados en la PSU y en el PreU no demostraban lo mismo xD. Era un profesor no apto para el método imperante. Esa es una gran razón para no estudiar ingeniería, y más encima respaldada por un profesor que te mostraba las ecuaciones de una forma tan fácil.


Por fin comprendí por qué ese profe es una "mierda"!! Ahora, tengo una razón más para amar a mi mejor amiga porcina xD. y un respaldo claro del porqué no sirvo para los números de hoy.

jueves, 11 de junio de 2009

Inerciada


En veinte días más acabará mi primer semestre en la universidad. Estudiar ahí es como si el viento sólo corriera más intenso, mucho más que el que sentía todas las mañanas al pasar en frente del puerto.

Me estoy formando, alineando. Se me han pegado mañas y adicciones, han intentado estructurarme y creo que poco a poco lo hacen.

Porque la merde de pirámide inversa y el pensamiento interpretativo constantemente me webean. El expreso moccaccino y la leche achocolatada juegan a la oferta y la demanda y me obligan a cambiarlos de orden. La tintura de nueve noventa y el pelo entablado inducen una réplica de mi imagen en las niñas que veo (que me ven). Los cuerpos cavernícolas con mentes transpersonales se me confunden con los de apariencia púber e ideas maquiavélicas…

Algo me dice que tengo fiebre, y que no es precisamente por el penquista smog que respiro todos los días.

A cada momento, en cada pensamiento, no puedo evitar odiar(te). Pero la intención es buena, necesito salir de aquí.




También la siento en el agua fría
Mi destino ha llegado a su fin, allá me espera...
Estoy frente a la muerte que está de pie delante de mí otra vez
Me toma en sus brazos y me lleva lejos de aquí.